Buscar trabajo en Internet es una tarea que está a la orden del día. Los desempleados en búsqueda activa de empleo tienen en Internet una herramienta útil para conseguir resolver su situación. Muchas son las ofertas de trabajo que nunca llegan a ser publicadas en ningún periódico o web de clasificados de empleo adjudicándose en privado, pero Internet se ha convertido en la fuente de información más relevante a la hora de conseguir un puesto de trabajo ¿Quién no conoce o ha utilizado en alguna ocasión con mayor o menor éxito portales de empleo como Infojobs, Infoempleo, etc.? Prácticamente todo el mundo está al tanto del funcionamiento de estas webs, pero todavía pocos se plantean exprimir al máximo el potencial de redes sociales profesionales como Linkedin.
La primera cuestión obvia y lógica es cuidar nuestro perfil profesional online. Con cuidar me refiero a completarlo al máximo, a que incluya todos nuestros datos académicos y profesionales. De nada sirve un perfil en Linkedin si no muestra ni fotografías ni experiencia profesional o académica. Difícilmente una empresa se va a fijar en nuestra trayectoria si nosotros mismos no somos capaces de mostrarla. Un elemento que ayuda mucho a demostrar ese carácter proactivo que tanto piden las empresas es integrar en nuestro perfil profesional en Linkedin nuestras otras redes profesionales (Twitter, SlideShare, etc) para compartir contenidos. Pero ojo: solo hazlo si en éstas cuidas lo que dices.
A la hora de potenciar nuestra agenda de contactos es conveniente seguir una serie de estrategias. En primer lugar, siempre recomiendo utilizar las opciones de búsqueda de Linkedin para captar contactos que nos sean conocidos y estén especializados en nuestro sector empresarial. Desde mi punto de vista la mejor estrategia es conseguir que la mayoría de nuestros contactos pertenezcan a nuestro mismo sector profesional. Las búsquedas de profesionales deben realizarse periódicamente entre los nuevos contactos de nuestros contactos. Ten en cuenta que a más contactos compartidos, mayor presencia en la red profesional y mayores oportunidades laborales.
Tras buscar primero y después conectarnos con nuestros contactos profesionales de confianza, aquellos con los que hemos trabajado o estudiado y con los que tenemos un mayor trato offline, vendrán poco a poco las recomendaciones profesionales, que tanto mejoran nuestro perfil en LinkedIn de cara a conseguir un empleo.
Las recomendaciones sobre nuestro perfil profesional deben ser :
Otro aspecto importante y propio del networking online es la organización de los contactos. La red social profesional Linkedin es una herramienta extremadamente útil para organizar nuestros contactos a través del sistema de etiquetas, si manejas un número extenso de contactos organizarlos se vuelve algo fundamental. Es fácil, intuitivo y rápido. Basta con crear una etiqueta con profesionales de un sector donde nos gustaría / podríamos trabajar y mantenerlo al día. Con las etiquetas podemos, por ejemplo, clasificar responsables de recursos humanos que localicemos, ordenar las empresas que están haciendo procesos de selección, etc.
Una vez que hemos completado estos pasos lógicos, podemos acudir a la herramienta de búsqueda de trabajo y utilizar palabras claves de nuestro sector para obtener resultados. Si has preparado to perfil siguiendo los anteriores consejos, basta con que busques en Linkedin la empresa que publica la oferta de trabajo, localices a la persona responsable de RRHH o a quien publicó el anuncio y contactes con él / ella ofreciéndote tú de manera directa con un mensaje personalizado y profesional. O mejor aún, puedes pedir que un contacto mutuo, que sea de tu confianza y con una alta reputación profesional en el sector os presente con unas palabras personales.
Bien es cierto que el mejor escaparate para mostrarnos como profesionales es el perfil, pero nuestra actividad online también influirá positivamente. Reconozco que cuando estoy realizando un proceso de selección de personal me fijo mucho en el carácter pro-activo del candidato. ¿Cómo ser pro-activos en Linkedin? Es fácil. Nos encontramos con los grupos, que podemos buscar en la red social para posicionarnos en aquellos que guarden relación con nuestra actividad profesional. De nuestra participación podemos extraer varias cosas: una, sinergias profesionales con otras personas, dos, demostrar que somos activos; y tres, estar en “el escaparate” que utilizan los cazatalentos.
Cómo he dicho en múltiples ocasiones, no basta con participar a secas: que se vea que estamos interesados de verdad en nuestro sector profesional. Los grupos de Linkedin son el espacio perfecto para demostrar nuestro carácter proactivo, sobre todo aquellos más vivos y sujetos al debate (siempre por supuesto guardando las formas y evitando el spam y demás malas prácticas).
Si queremos destacar y demostrar conocimientos, podemos convertirnos en expertos cualificados en nuestra área de actividad profesional participando activamente en la zona de “Respuestas” (servicio de preguntas y respuestas en LinkedIn).
Una norma básica, la de participar activamente en la Web 2.0, que en ocasiones muchas personas se olvidan. Espero que estos consejos, sean útiles para quienes hoy por hoy andan buscando trabajo y creen como yo en el potencial de las redes sociales profesionales. ¡Suerte a tod@s!
Os comparto otro informe de inteligencia para libre descarga, uso y distribución (disponible en formato PDF) dedicado al Social Media y el mundo de la empresa sobre el debate del Desayuno de Trabajo Networking Activo celebrado en Madrid.
Algunas impresiones que os adelanto antes de que leáis el documento completo:
Espero que os resulte útil.
Cuando juegas diferentes roles en esto de Internet (emprendedor, blogger, inversor, etc.) y sobretodo cuando se ha hincado la rodilla en el suelo por al menos dos fracasos en el camino del emprendimiento, se empieza a aprender lo muy necesario de prepararse bien antes de cualquier tarea o camino a realizar.
A medida que das un paso, aprendes, evolucionas y fácilmente descubres cuáles son los errores que has podido cometer en el pasado. Evidentemente nadie nace sabiendo y todos nos despistamos en el camino más de una vez. Quienes son capaces de evolucionar a tiempo corrigiendo los errores se mantienen vivos.
¿Cuáles son estos errores? Ya existe el “libro negro del emprendedor” que nos muestra los errores más comunes, pero prefiero centrar este post en recomendaciones y consejos a practicar en el terreno del networking cuando se están dando los primeros pasos para emprender un proyecto. Comencemos hablando de las redes sociales como Twitter y Linkedin, que debería ser las herramientas básicas de trabajo de muchos emprendedores.
Llevo unos meses incrementando mis acciones cómo ponente en congresos y masters de formación. Me he aficionado a las presentaciones por la utilidad que brindan en estos casos (como ha quedado claro con los informes de inteligencia publicados tras celebrar los Desayunos de Trabajo Networking Activo) y hace aproximadamente un mes me planteé registrarme como usuario PRO en Slideshare, el servicio más conocido en la red dedicado al alojamiento y publicación de presentaciones y documentos.
Debo reconocer que hasta la fecha siempre he utilizado Slideshare en su versión gratuita, pero me planteé dar el salto cuando leí las ventajas que aportaba ser PRO en relación al abundante material que estoy empezando a publicar regularmente en dicha plataforma. Por apenas 19 dólares al mes (unos 13 euros al cambio) podemos hacernos con un soporte funcional para alojar, compartir y reproducir nuestras presentaciones.
¿Qué permite el servicio? Para empezar se pueden publicar presentaciones privadas sólo visibles para un grupo de personas. Por otra parte, el servicio permite seguir en tiempo real las estadísticas de nuestras presentaciones completamente al detalle, además de controlar qué se dice de las mismas en redes sociales como Twitter o Facebook, que no está nada mal para conocer corrientes de opinión.
Una funcionalidad muy interesante es la interconexión entre Linkedin y Slideshare, que nos permite incorporar un widget especial a nuestro perfil en la red social profesional para distribuir nuestras presentaciones profesionales. Creo que ésta es con diferencia la opción que me resulta más útil que brinda este servicio de pago por mi uso intensivo de LinkedIn, pues nos permite promocionar nuestro contenido profesional.
Ser usuario premium, de pago o cómo lo llaman: “PRO en Slideshare” también permite subir más cantidad de vídeos a las presentaciones (10 en vez de 3), y aparecer con privilegios en la portada del servicio. También relevante es el hecho de que la publicidad que acompaña a nuestro perfil gratuito desaparece cuando somos PRO, algo que queda bastante bien de cara a quién nos visite nuestras presentaciones en SlideShare.
Por el momento creo que las opciones adicionales que ofrece ser PRO en Slideshare compensa el pago de esos 13 euros mensuales.
Uso Linkedin, desde hace varios años y lo cierto es que he me ha resultado muy positivo y productivo estar presente de forma activa en la que hoy es la red social profesional líder en el mundo anglosajón. A pesar de que en un primer momento surgió el debate entre Linkedin y Xing (yo mismo opiné sobre el duelo), finalmente los profesionales con mejor Currículum Vítae se han decantado en su mayoría por LinkedIn, de la que soy usuario premium desde hace bastante tiempo a través de la suscripción “Empresarial” (24,95 dólares / mes), una inversión muy rentable os puedo asegurar.
Una de las ventajas que me proporciona ser usuario premium de Linkedin radica en las opciones de búsqueda, algo que de cara a la preparación de eventos de networking activo es de gran utilidad. Poder buscar entre los profesionales de la red social por perfiles y prácticamente sin limitaciones (un máximo de 300 personas por búsqueda) me ayuda a encontrar posibles interesados e interesadas en los eventos que organizo en Madrid, Barcelona, Sevilla, Valencia, Zaragoza, Bilbao, Málaga y Galicia..
El nivel de seguimiento de perfiles que ofrece la cuenta premium también aporta notables ventajas. No solo se pueden realizar búsquedas de perfiles profesionales más detalladas, sino que además se pueden guardar y clasificarlos en carpetas (máximo cinco), que ayudan bastante para organizar, además de las consabidas etiquetas profesionales.
Otro aspecto a tener en cuenta es el servicio de mensajería INMail, que me permite enviar mensajes directamente a cualquier usuario, sin filtros de ningún tipo. Es bastante útil a la hora de mantener contactos con personas que a priori no has conocido en eventos y que te pueden interesar. No obstante, no soy de los que utilizo estos mensajes con frecuencia, pues prefiero un primer contacto más personal. Contar con un grupo cómo Networking Activo en LinkedIn también es un elemento que ayuda en la difusión de nuestro perfil profesional.
Ser atendido de forma inmediata y preferente por el soporte de atención al cliente de LinkedIn es una ventaja por ser usuario premium que se agradece mucho. Son varias las ocasiones en las que me he puesto en contacto con soporte a clientes y la respuesta y solución de problemas siempre es inferior a 24 horas.
También de utilidad es el servicio que permite ver quién ha visitado tu perfil. Aunque puede parecer una cosa simple, es bastante útil conocer quién deambula por la red y se interesa por tu empresa y por tu perfil profesional. He llegado a practicar networking gracias a esta herramienta con bastante éxito. Además, si aceptamos formar parte de la red OpenLink, sólo disponible para los usuarios premium, puedes ser contactado libremente por todos los usuarios de LinkedIn.
Aparte de todo estos elementos, existen otros beneficios como la insignia premium que nos marca nuestro perfil. No es que tenga extrema importancia, pero nos posiciona en la red social como usuarios destacados. No obstante, el tipo de cuenta que contratemos siempre dependerá de nuestra misión (para headhunters existen otras opciones, por ejemplo) Personalmente creo que compensa pagar la cuota mensual para ser usuario premium en Linkedin si te dedicas activamente a los negocios.
Ideal ser usuario premium en LinkedIn de cara a organizar nuestro entorno empresarial.
Practicar networking es algo sumamente sano en nuestra vida como profesionales. No solo nos beneficia a nosotros, sino que también puede repercutir favorablemente sobre nuestras empresas y proyectos. Generar sinergias y colaboraciones profesionales mediante el uso de las herramientas disponibles en la sociedad de la información se convierte en una necesidad.
Para lograr estas sinergias debemos mantener contacto directo con todos nuestros colegas profesionales. Cuantos más contactos de confianza, mejor. No se trata de coleccionar contactos, sino de relacionarnos con aquellas personas que puedan aportarnos beneficios de diferente índole en el desarrollo de nuestra actividad profesional.
Una búsqueda en las principales redes sociales profesionales (Linkedin, Xing, Viadeo, etc) puede ayudarnos a encontrar contactos de interés y colaboradores para cumplir con nuestros objetivos profesionales. Las herramientas de estas redes sociales profesionales nos permiten buscar por sectores profesionales, actividades e incluso empresas. Precisamente gracias a las novedades en los datos de empresas (que las empresas puedan contar con un perfil propio en Xing y LinkedIn es una opción de reciente creación) podemos encontrar servicios de interés.
Personalmente tengo un perfil muy activo en redes sociales profesionales. Cada una de ellas cuenta con sus propias peculiaridades. Sé que es difícil mantener actualizados correctamente varios perfiles de forma simultánea, pero quizás en el ámbito de trabajo merezca la pena. Eso sí, a la hora de interactuar con una de las dos comunidades, últimamente estoy utilizando más Linkedin por sus servicios de grupos, etiquetado de contactos y por ser una red donde los profesionales están muy activos.
Conviene dar siempre tu mejor imagen. Para ello, cuida tu perfil, detalla todas tus experiencias profesionales, tu formación y mantén contacto con toda aquella persona que conozcas.
Una vez conseguidos los contactos, suele surgir un problema: nos olvidamos de ellos y no llegan a ser contactos de confianza. Y para practicar el networking con efectividad y eficiencia es necesario que sepamos mantener el contacto. Os dejo siete pasos que desde mi punto de vista son claves a la hora de practicar el networking:
Cuando creé Networking Activo en el 2006, pensé que había encontrado la oportunidad de fundir en uno mis dos grandes pasiones: las nuevas tecnologías e Internet y efectuar labores de conexión entre profesionales. Nació como consecuencia del crecimiento de unas comidas de negocios (que muchos recordareis), foro de debate y crecimiento, tanto personal como profesional, no solo mio, también de emprendedores, muchos de los cuales son hoy empresarios ya consolidados.
En un principio, contamos con una plataforma de desarrollo tecnológico propio, de diseño pobre (Más texto que iconos) y con pocas funcionalidades, que permitía inscribirse en los eventos Networking Activo y poco más, sin interacción entre usuarios. Todo programado desde 0. Funcional pero limitado.
Llegó el 2008 decidimos dar un paso adelante y solventar el problema de contar con una plataforma propia que realmente no era red social, abandonando nuestro desarrollo y comprando un script de comunidad al que sólo había que adaptar a nuestras necesidades. El resultado fue una plataforma más vistosa, con funcionalidades de red social pero que en la práctica no le llegaba técnicamente a la suela de los zapatos a las grandes empresas cómo LinkedIn o Xing, que podían tener ejércitos de programadores, diseñadores y expertos en usabilidad.
Probamos posteriormente otro script diferente pero teníamos otro problema que se sumaba al aspecto tecnológico, por nuestro pequeño tamaño, jamás llegamos a tener actividad real entre nuestros usuarios. Al no haber una masa crítica de usuarios concurrentes, unido a un software inferior al de las redes sociales principales, nos llevó a replantearnos que eso de destinar recursos al desarrollo de una red social propia para Networking Activo no era una acertada decisión.
Dicen que de los errores se aprende: doy fe de lo cierta que es esa afirmación.
Fue en verano del año 2009 cuando nos dimos cuenta de la necesidad de dar un nuevo giro, el objetivo era contar con una comunidad Networking Activo en la que realizar acciones habituales, tuviera un fuerte carácter de eventos, con movimiento e interacción entre los participantes de la comunidad, con resultados reales de conexiones entre profesionales y en la mejor plataforma tecnológica posible. Había que ir donde los profesionales ya estaban inscritos.
Decenas de miles de Euros invertidos en tecnología propia, en una serie de al menos 3 plataformas diferentes que no contaban nunca con la suficiente masa crítica de usuarios online para despegar y tecnológicamente inferiores a la competencia. Me costó darme cuenta que el desarrollo de tecnología no era mi fuerte.
Pero si puedo decir que tengo algunos consejos que dar a emprendedores y empresarios que están pensando en invertir en el desarrollo propio de tecnología:
En estos momentos, nos concentramos en potenciar la presencia de Networking Activo en las mayores redes sociales (de carácter profesional) existentes (LinkedIn, Facebook, Xing y Viadeo) aparte de crear grupos en una multitud de otras redes sociales verticales, principalmente de índole profesional.
Destinando recursos y esfuerzo a potenciar nuestra comunidad Networking Activo en las principales redes sociales hemos llegado por ejemplo a colocar nuestro grupo en LinkedIn cómo el #11 con mayor número de participantes en español.
Conclusión: Si vas a crear o necesitar tecnología, busca, compara y si encuentras empresas tecnológicas con gente profesional, que te lo hagan ellos.
La polémica está servida. Desde hace algún tiempo vengo escuchando un debate común que versa sobre la utilización de las redes sociales para encontrar empleados. Se ha llegado a polemizar esta acción en medios de comunicación generalistas, sobre todo en televisión, y se han establecido las bases de acertadas normativas para evitar que los empresarios sean más cotillas de la cuenta.
Considero que no hay que investigar a una persona para comprobar su modo de actuar según su perfil de Facebook o Tuenti, porque a fin de cuentas se trata de su vida privada. Si se emplea la información pública en Internet de un candidato para contratarlo, que sea sólo por los datos que brinda en su perfil en redes sociales profesionales (LinkedIn, Xing, Twitter), que obviamente están para cumplir esa función de facilitar la mejora laboral de los profesionales.
Se ha generalizado bastante sobre las redes sociales y las contrataciones, dejando al margen las plataformas profesionales que precisamente están para eso. Y ahora parece que existe cierto “miedo” entre los empleados por el qué dirán en las redes sociales. Pues creo que tiene una solución bien sencilla: el control absoluto de nuestra privacidad.
Un reciente estudio de Unique estima que más del cuarenta por ciento de los encuestados utiliza las redes sociales para el reclutamiento. ¿Cómo evitar que tu jefe o tu futuro jefe navegue libremente por tu perfil social digital? Algunos consejos:
Actualización Junio 2011: Estos consejos están basados en mi propia experiencia contando con más de 10.000 followers en mi perfil en Twitter, os comparto algunas recomendaciones de uso según mi opinión personal.
Espero os sean de utilidad estos 12 consejos
Me llama la atención la polémica que se está levantando en torno a la utilización de las redes sociales en el trabajo. Entiendo que aquellos empleos sobretodo de índole “offline 100%” que nada tengan que ver con el marketing, ventas, recursos humanos, la comunicación, las comunidades digitales, etc. se muestren en cierto modo recelosos con la utilización de las redes sociales en el horario del trabajo.
Incluso he llegado a oír casos en los que informático de la empresa mediante, se ha vetado el acceso a portales como Facebook o Tuenti directamente desde el router corporativo para evitar que los empleados “pierdan el tiempo” conectándose a la Web 2.0. o con un método peligroso cómo tener navegadores web muy desfasados (Explorer 6 no accede a redes sociales pero supone un riesgo de seguridad muy importante). Sé de algunos que pasarían gustosos horas y horas delante de la pantalla del ordenador con el único propósito de conectarse al muro de sus redes sociales pero el tiempo se ha perdido toda la vida desde que existe el buscaminas, el solitario o el charlar mucho rato en la máquina del café, un trabajador desmotivado se inventará rápido la forma de perder el tiempo y la culpa no la tienen las redes sociales en si, el trabajador debe estar motivado si o si.
De hecho en los tiempos de descanso el trabajador tiene derecho a conectarse a las redes sociales que crea conveniente utilizando su tiempo libre cómo crea oportuno.
Quizás vetar el acceso de manera absoluta me parezca algo radical y contraproducente porque considero que el buen hacer siempre debe radicar en la voluntad del trabajador y su motivación laboral por parte de la empresa. Que pierda un par de minutos consultando su perfil en Facebook no mermará la productividad de aquella persona que cumpla sus objetivos con la periodicidad establecida: es más, despejará su mente un par de minutos para seguir trabajando.
Ahora, de ahí al polo completamente opuesto -el de pasar horas muertas en Facebook y no currar- existe un inmenso trecho. A sabiendas de la existencia de este segundo grupo, creo que las redes sociales e Internet pueden seguir aportando más ventajas que inconvenientes a nuestra jornada laboral. Y no debemos estrujarnos mucho la cabeza para encontrar algunas ventajas…
Estar en redes sociales si, eso si, con las ideas claras, sabiendo qué se puede hacer y con una estrategia es siempre lo mejor. Y ante todo teniendo claro que debemos suponer que el trabajador va a hacer un uso responsable de su tiempo, al cual siempre se le puede formar en el uso de las mismas para sacarle el máximo provecho.
Dejaré para otro momento las ventajas que puede aportar tener una página corporativa o profesional en Facebook, lo sencillo que es conseguirla y gestionarla, y otras cuestiones que por razones obvias, no entran dentro de la temática de este artículo. Así que lo digo de nuevo: redes sociales en el trabajo por supuesto, pues siempre con un uso justificado pueden aportar grandes beneficios.