Generosidad: (Del lat. generosĭtas, -ātis).
La Real Academia Española de la Lengua concede una definición apropiada a la palabra generosidad, vocablo que se me antoja necesario a la hora de hablar sobre el networking y que muy pocas personas tienen en cuenta. Practicar el networking es, en resumidas cuentas, cuidar, mantener y conseguir contactos profesionales de confianza con algún fin concreto. No existe el networking sin planificación ni objetivos, sin organización de nuestra agenda de profesionales y la interactuación con ésta para provocar las tan citadas sinergias profesionales.
¿Qué son las sinergias profesionales? Simple y llanamente: interacciones entre dos o más personas que tienen un objetivo común. Y aquí, en la época de crisis actual, la generosidad juega un papel importantísimo, porque conseguir contactos que puedan sernos de ayuda y viceversa optimizando al máximo los escuetos recursos económicos de los que disponemos es una tarea altamente recomendable. Sin embargo, la aplicación de la generosidad debe ser recíproca, hecho que en ocasiones olvidamos. ¡Y de qué manera! ¿Cuáles son los pasos a seguir para practicar el networking generoso?
La palabra generosidad inició este post y lo cierra, espero, dejando claro lo importante que es para practicar un buen networking que nos nutra de verdad. ¿Qué opináis?
El ciudadano 2.0, ese ser que conoce perfectamente los entresijos de Internet y la sociedad de la información, que día tras día crea, comparte y consume ocio digital, consultando páginas web y trasladando esa sabiduría digital a sus conocidos influyendo en las decisiones de compra propias y ajenas con sus opiniones sobre productos y servicios. La red es el nuevo pozo documental de los consumidores donde verter sus libres opiniones ante las decisiones de compra.
La agencia Grey y la división alemana de Google han acuñado un término que se ajusta perfectamente a la definición de este humano hiperconectado. Lo denominan “homo connectus“, en relación al “homo sapiens“, porque hemos pasado de estar atentos al conocimiento y crecer con él y a través de él, a permanecer conectados cada día a las redes telemáticas.
Obviamente, esta decisión de utilizar este término “homo connectus”, puede que no esté avalada por los expertos en evolución humana, pero es cuanto menos significativo que desde algunos frentes ya se comience a considerar al hombre hiperconectado como una nueva variable en la escalera del progreso, escalera que se ha desarrollado durante miles de años y que está ante un nuevo peldaño.
Puede sonar a ciencia-ficción, pero el ordenador, los diferentes tipos de dispositivos móviles, los iPhone, iPads, etc, se han transformado en una herramienta indispensable en el día a día de quienes estamos en contacto con la red. Y no solo de los apasionados por la tecnología: la expansión de Internet de alta velocidad es una demanda de gran parte de los ciudadanos digitales.
Los ciudadanos digitales, hacemos uso pleno de Internet como soporte para documentarnos ante nuestras compras. Estamos dando los pasos previos hacia ese “homo connectus” que comentan. Efectivamente pienso que todavía necesitamos dar muchos pasos para llegar a la plenitud del término.
Por ejemplo, no podemos hablar de “homo connectus” cuando una buena porción del uso de Internet se queda en lo que conocemos como primer mundo, y en la periferia no solo no tienen acceso en casa, sino que ni siquiera existen centros para conectarse a la red. Tampoco podemos hablar de “homo connectus” cuando Internet de alta velocidad es un lejano sueño en los medios rurales y así podríamos seguir con la limitación de las tarifas de movilidad, etc. Hay poca inversión por parte de las empresas de telecomunicaciones y estas a su vez tienen ganas de atacar a la neutralidad de la red.
No soy quien para hablar de estadios en la evolución humana, pero creo que todavía faltan pasos para conseguir la plena conectividad que debería definir el “homo connectus”, porque un cambio como tal no solo se produce por el mero hecho de documentar nuestras decisiones en lo que leemos en la red, sino también en integrar el entorno digital en nuestro día a día del hogar (domótica), etc. Ése será el verdadero “homo connectus”.
Hora punta: Dice la wikipedia que con el término Hora Punta nos referimos a las distintas horas en las que regularmente se producen congestiones. Aunque generalmente se refieren a congestiones en la vía pública, y la principal razón por la que se producen estas congestiones es que, en las grandes ciudades, la mayor parte de la masa laboral se retira de sus puestos de trabajo a una misma hora.
Por extensión todo espacio que congregue a personas cuenta con su hora punta. Y eso incluye a las redes sociales en particular e Internet en general.
Uno de los principales objetivos de todo community manager es que sus comunicaciones suenen con fuerza en la comunidad, que despierten la atención de los usuarios. Se busca la máxima repercusión.
Personalmente siempre tengo más respuestas a mis acciones por la mañana temprano o a media tarde un poco antes del final de la jornada laboral.
Los analistas de Vitrue han realizado un estudio y determina esas horas punta (y valles) de la red social de Zuckerberg, aunque solo en USA: las tres de la tarde de los miércoles. Al parecer, en este preciso instante, en pleno ecuador de la semana, se produce el mayor grado de actividad en la red social.
Sin embargo, que el momento punta del día a nivel global sea a una determinada hora, no quiere decir que a esta hora concreta sea recomendable publicar nuestras acciones en las redes sociales.
¿Cual es el momento punta en Facebook España? ¿Creéis que también será el miércoles? Según mi percepción personal, situaría el momento álgido el miércoles por la tarde, con picos importantes el jueves; la proximidad del fin de semana nos hace un poco más “parlanchines“.
El estudio asegura que la mayor efectividad a la hora de emitir mensajes en las redes sociales se encuentra en la franja de la mañana, cuando los mensajes permanecen durante más tiempo en el muro compartido de los usuarios y tienen, por tanto, mayor oportunidad de ser vistos y leídos. Así, los contenidos que se cuelgan por la mañana son los que más comentarios generan.
Ni que decir tiene (no es necesario un estudio para afirmarlo) que durante los fines de semana el impacto de las comunicaciones comerciales en las redes sociales decae notablemente. De hecho, me atrevería a decir que no se debe esperar al sábado para comenzar a detectar esta falta de éxito: basta con comprobar que el mismo viernes por la mañana la gente ya tiene puesta la cabeza en otros asuntos y atiende bastante menos a nuestros mensajes comerciales. De hecho por experiencia, para obtener resultados óptimos en comunicaciones con los usuarios lo suyo es interactuar entre martes y jueves a mediodía.
Conclusión: para tener éxito en las redes sociales conviene tener en cuenta el “factor de la hora punta” que determina el estudio, pero también aprovechar otros momentos del día para comunicar con éxito.
La polémica está servida. Desde hace algún tiempo vengo escuchando un debate común que versa sobre la utilización de las redes sociales para encontrar empleados. Se ha llegado a polemizar esta acción en medios de comunicación generalistas, sobre todo en televisión, y se han establecido las bases de acertadas normativas para evitar que los empresarios sean más cotillas de la cuenta.
Considero que no hay que investigar a una persona para comprobar su modo de actuar según su perfil de Facebook o Tuenti, porque a fin de cuentas se trata de su vida privada. Si se emplea la información pública en Internet de un candidato para contratarlo, que sea sólo por los datos que brinda en su perfil en redes sociales profesionales (LinkedIn, Xing, Twitter), que obviamente están para cumplir esa función de facilitar la mejora laboral de los profesionales.
Se ha generalizado bastante sobre las redes sociales y las contrataciones, dejando al margen las plataformas profesionales que precisamente están para eso. Y ahora parece que existe cierto “miedo” entre los empleados por el qué dirán en las redes sociales. Pues creo que tiene una solución bien sencilla: el control absoluto de nuestra privacidad.
Un reciente estudio de Unique estima que más del cuarenta por ciento de los encuestados utiliza las redes sociales para el reclutamiento. ¿Cómo evitar que tu jefe o tu futuro jefe navegue libremente por tu perfil social digital? Algunos consejos:
La gente miente. Y mucho, ya nos lo deja muy claro el Dr. House en su serie de televisión de la cual, por cierto, soy fan incondicional. Hoy voy a hablaros de la mentira sin complejos, algo que he vivido en mi buzón de mensajes privados en Facebook, en lo que llamo “un experimento social” que he estado llevando a cabo en los últimos meses.
Hace un tiempo que sólo acepto invitaciones de contacto en mi perfil privado de personas que conozco personalmente, cuando decidí que abriría mi página pública en Facebook, separando así lo privado de lo público.
Mi pregunta al ser agregado en mi perfil personal siempre es la misma:
“Buenas, me has pedido agregar mi perfil privado cómo contacto directo en Facebook y para agregar nuevos contactos me gusta saber el motivo por el que me añaden, por lo que quería preguntarte ¿Nos conocemos?
Saludos.“.
A partir de esta pregunta cómo reacción a una invitación de contacto las mentiras cómo respuesta me han dejado unas veces confuso, otras extrañado, muchas sorprendido de la inventiva sin límites y el desparpajo del ser humano.
Os dejo con algunas de las anotaciones que he ido recopilando en este tiempo:
Aunque cueste creerlo después de estas anotaciones, también existen verdades y muchas personas que me agregaban porque me conocían, en muchos casos por haber coincidido en algún momento de la vida, algo perfectamente común si eres una persona que viaja mucho, o que gusta de conocer gente de toda la vida.
La sociedad evoluciona muy estrechamente de la mano de la tecnología. Aunque algunos consideran que el hombre es quien da los saltos y que la tecnología no es más que un mecanismo o un instrumento que se amolda a nuestros deseos e inventiva, lo cierto es que crecemos en el tiempo y en el espacio modificando nuestras conductas cuando interactuamos con los avances tecnológicos. Las redes sociales son un ejemplo de cómo los nativos digitales y los cercanos a estas generaciones están adquiriendo hábitos muy diferentes al de sus progenitores.
Esto me lleva a pensar en el perfil del nuevo consumidor, el que navega a diario por Internet para consultar noticias, leer blogs, adentrarse en foros y comentar las actualizaciones de estado de sus conocidos en las redes sociales. Kantar Worldpanel ha presentado un estudio titulado “Una oferta diferente para el consumidor de hoy” en el que define las principales características del consumidor del siglo XXI.
Somos inquietos, expertos, únicos y tecnológicos, según el informe, que reconoce el potencial de Internet como canal de comunicación óptimo para conseguir los productos que deseamos. Y no solo como soporte para obtener información directamente de páginas web de críticas de productos o de comentarios en foros, sino también para comprar: el 14 por ciento de los hogares encuestados admite haber comprado productos de “gran consumo” desde la red.
Así, a los perfiles tradicionales de consumidores Kantar Worldpanel añade ahora los e-consumers o consumidores electrónicos, que acostumbran a conectarse a Internet tanto desde casa como en el trabajo y que acceden a información sobre productos a través de portales web. Son los consumidores que forman parte del presente y que el marketing debe comenzar a tener en cuenta si desea evolucionar.
Las redes sociales juegan un papel definitorio en este sentido, ya que aquí es donde las recomendaciones adquieren especial valor. Lo que antes los foros promovían con usuarios aparentemente anónimos y separados a miles de kilómetros, las redes sociales lo acercan a nuestro quehacer diario con nuestros amigos más inmediatos comentando nuestras acciones.
Pregunta: ¿Os habéis decantando alguna vez por un producto o servicio (ordenador, restaurante, viajes, lugares de marcha, etc.) al leer el comentario de algún agregado de vuestras redes sociales? Seguro que os sorprenderéis al analizar vuestras respuestas.
Más en la red.
Tras un invierno/primavera en terapia, vi la luz: iba a hacer que mi vida mejorase, y para eso, tenía que hacer algunos cambios. Dejar de lado algunos pecados, reconocer errores y evitarlos, en definitiva, cambiar de hábitos y hacerlos más equilibrados.
Preferentemente para toda la vida.
Primero, dieta hasta alcanzar un peso adecuado: además de hacer ejercicio, y así llevar una vida un poco más activa y más sana.
El objetivo es mantener en el tiempo un estilo de vida mejor para nosotros, nuestro cuerpo y nuestra salud.
Tampoco es cuestión de dietas aceleradas, de las de pierda 20 kilos en un mes: para mi, lo importante es que una dieta sea algo temporal que te enseñe a tener una relación natural con la comida, que te ayude a mirarla como lo que es, combustible para mantenernos vivos y que plante pilares que me ayuden cuando termine con ella y vuelva a comer “normal”. Mantenimiento que se llama.
Antes de ponerse con la dieta, hay que informarse y mucho, de diversas fuentes cómo foros especializados, documentales, etc.
De documentales aprendí que:
De los foros me enteré que:
En la práctica mi dieta se plantea:
Bonus track de vida saludable:
Un estudio realizado por Nielsen desvela que 3 de cada 10 españoles se guía por las redes sociales a la hora de realizar sus compras. El dato revela la fuerte presencia de estas plataformas Web 2.0 en nuestro día a día y demuestra que son zonas de influencia de formación de opinión para nuestras compras.
Así, que un 27 por ciento de los encuestados admita que recurre a las redes sociales para buscar información sobre los productos que va a comprar nos lleva a pensar que las opiniones de conocidos, familiares y amigos emitidas a través de las redes sociales son claves.
No obstante, no todo el mundo está dispuesto a emitir una opinión cuando ésta es negativa. Sólo el 26 por ciento de los encuestados reconoce haber comentado su opinión poco favorable sobre un producto, frente al 74 por ciento que reconoce opinar solo cuando tiene algo positivo que decir.
Más información | Muy Internet
Me gusta mucho todo lo relacionado con el terreno de las redes sociales. No han sido precisamente pocas las entradas que he publicado últimamente en el blog sobre esta temática, todas con un carácter optimista y afirmativo para el futuro. Siempre considero que las redes sociales son plataformas de comunicación óptimas para atender a nuestros clientes en el plano virtual, y el hecho de que cada vez sean más los usuarios de estas plataformas lo certifica.
Un estudio elaborado por eMarketer, el 63 por ciento de los internautas de Estados Unidos visitará las redes sociales en 2014. El pronóstico vaticina que dos tercios de los internautas serán asiduos a estas plataformas Web 2.0 en cuestión de cuatro años, dato que sin lugar a dudas llamará la atención de numerosos anunciantes. Y no es poco: hablamos de más de la mitad de la población de EE UU. Las redes sociales ya desbancan a los buscadores cómo las grandes estrellas de Internet.
Con estos datos sobre la mesa, no me extraña que las grandes firmas de mercados de productos de consumo como ropas, deportivas, bebidas, etc. estén tan interesadas en tener presencia en redes sociales y desarrollen desde prácticamente el minuto cero campañas de social media. Nike, Real Madrid, Starbucks, Cocacola o Converse son algunas de las primeras marcas en Facebook.
La comunicación empresarial ya no solo deriva del portal oficial de la marca o de su blog (o red de blogs), ahora también tienen muy en cuenta acciones en redes sociales como Facebook o Twitter, o incluso llegan a conformar su propia plataforma social, como es el caso de Pepsi con la campaña “Lo digas como lo digas“, que incluye un site con palabras enviadas por los consumidores o el Club de Juegos de Colacao
Estamos, por tanto, ante un nuevo canal de comunicación en fase de desarrollo, que acaba de nacer y que es capaz de dar mucho de sí mismo. Me complace ver cómo grandes marcas se adentran en las redes sociales apostando por ideas innovadoras como el desarrollo de aplicaciones promocionales para Facebook. Creo que el advergaming, esto es, los juegos promocionales, juegan aquí un importante papel.
Precisamente el terreno de las aplicaciones abre un nuevo terreno de convergencia en el ámbito del social media, ya que a los expertos en comunicación digital ahora se deben sumar profesionales del diseño y de la programación que sean capaces de sacar el máximo partido a estos canales. Vivimos, por tanto, una nueva convergencia profesional gracias al crecimiento de las redes sociales.
Una red social es como una bomba a punto de explotar: nunca sabes hasta dónde llegará su radio de impacto ni sus repercusiones sociales. Puedes calcularlo, sí, pero a veces se te va de las manos y llega muy lejos, más de lo esperado. Mientras que campañas millonarias con publicidad se quedan prácticamente en casos anecdóticos a las que nadie hace caso, otras acciones con infinitamente menos recursos pero con verdadero interés social triunfan. Es la gracia y lo mejor de la Web 2.0.
Aprovecharse de esta gracia es relativamente sencillo y sobre todo muy económico. Pero por suerte, solo triunfan generalmente aquellas iniciativas con un fondo social claro y que interesan de verdad a la gente. No han sido precisamente pocas las acciones de social media realizadas en Twitter que se han marcado tantos por encima de campañas de grandes empresas.
Los problemas de BP en EE UU por el escape en la refinería forman parte de la agenda comunicativa de Twitter desde que se iniciaron. Todo comenzó cuando un espontáneo saltó a la palestra creando una cuenta ficticia o fake llamada BPGlobalPR que simulaba la división de comunicación de la empresa, consiguiendo una gran audiencia en Twitter.
Así arrancó un proceso de comentarios satíricos en torno a la fuga, donde se destacaba la imagen de la marca por encima de la seguridad y de los daños. Obviamente, BP no tuvo nada que ver en esta acción y su autor ha reconocido que el único propósito siempre fue provocar la reflexión entre el público con mucho éxito por cierto.
Otro caso significativo de protesta social a través de redes sociales y en particular desde Twitter ha sido el derribo de la Flotilla de la Libertad en Israel, que bajo el hashtag #FreedomFlotilla se convirtió en uno de los temas más seguidos durante toda la jornada y días sucesivos al conflicto. Antes fueron las protestas por la democracia en Irán y Honduras. Las redes sociales se están convirtiendo en los grandes atrios desde los que demostrar la libertad de expresión en el mundo.
Lo cierto es que el potencial que encuentran ciertos temas en redes sociales es increíble e inesperado. La muerte de Michael Jackson ya nos dejó sorprendidos con la cantidad de mensajes que se publicaron en las redes sociales sobre Jacko, especialmente teniendo en cuenta que su página en Facebook es una de las más pobladas de toda la red social.
Pulsar la opinión del pueblo o convertir Twitter y Facebook en una herramienta solidaria, como sucedió con el evento Twestival, que se celebró en Madrid y Barcelona y cuyos beneficios fueron donados a charity:water.es, son solo algunas vías de aprovechar los entornos de social media para ayudar a los menos favorecidos. Y aquí estamos implicados todos, desde arriba hasta abajo, así que no tenemos excusa para no participar.